El reflujo ácido describe el paso del ácido estomacal hacia el esófago. Este ácido puede irritar y a veces dañar la capa interna del esófago.
Casi todas las personas experimentan alguna vez reflujo ácido. El síntoma usual es la acidez, una molesta sensación de ardor en el pecho que
generalmente se presenta después de las comidas. En algunas personas este reflujo se presenta con la suficiente frecuencia o intensidad para ocasionar
problemas más serios. Por lo tanto, la enfermedad de reflujo ácido es una condición clínica que se produce cuando el paso de ácido estomacal hacia el
esófago es lo suficientemente intenso como para afectar el estilo de vida del paciente y/o dañar el esófago.
No. La enfermedad de reflujo ácido probablemente existe desde hace tanto tiempo como la acidez. Sin embargo, el término es relativamente nuevo
(aproximadamente 20 años) y se ha hecho popular en los últimos años. La enfermedad de reflujo ácido suele conocerse como "reflujo" o enfermedad
de reflujo gastroesofágico (ERGE, o GERD por sus siglas en inglés). Enfermedad de reflujo ácido es la expresión preferida ya que describe el
problema con exactitud: el paso del ácido estomacal hacia el esófago, donde puede producir síntomas y, a veces, daños.
Los síntomas principales de la enfermedad de reflujo ácido son:
- Acidez (sensación de ardor molesta y ascendiente en el pecho).
- Regurgitación de ácido gástrico o sustancias agrias en la boca.
- Dificultad y/o dolor al tragar.
La acidez es el síntoma más común de la enfermedad de reflujo ácido. En algunos pacientes, la acidez puede venir acompañada de otros síntomas de la enfermedad de reflujo ácido, como regurgitación del contenido gástrico en la boca y dificultad para tragar.
La enfermedad de reflujo ácido es provocada por el reflujo de ácido estomacal hacia
el esófago. En la mayoría de los pacientes, se debe a una relajación pasajera de
la "barrera" o esfínter esofágico inferior" (EEI, o LES por sus siglas en inglés) que mantiene cerrada
la porción inferior del esófago cuando una persona no está tragando alimentos ni
líquidos. Esta relajación pasajera ocurre algunas veces por día en aquellas personas
que no tienen enfermedad de reflujo ácido. Aún se desconoce por qué se produce con
mayor frecuencia en pacientes con esta enfermedad. El esófago no puede tolerar el
ácido tan bien como el estómago y se daña con facilidad. Es el ácido que entra hacia
el esófago el que produce los síntomas y los daños potenciales en el esófago.
Estadísticas recientes del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos señalan que alrededor de
siete (7) millones de personas en los Estados Unidos solamente tienen enfermedad de reflujo ácido.
(Fuente: Digestive Diseases in the United States: Epidemiology and Impact,
National Digestive Diseases Data Working Group, James E. Everhart, MD, MPH,
Editor, US Department of Health and Human Services, Public Health Service,
National Institutes of Health, NIH Publication No. 94-1447, May 1994)
La enfermedad de reflujo ácido afecta a personas de cualquier edad, clase socioeconómica
o grupo étnico. Sin embargo, la incidencia de casos parece aumentar considerablemente a
partir de los 40 años. Más del 50 por ciento de las personas (tanto hombres como mujeres) con la
enfermedad de reflujo ácido tienen entre 45 y 64 años de edad.
El reflujo ácido es una enfermedad, mientras que la acidez es su síntoma más común. La acidez se define como una sensación
ascendiente de ardor detrás del esternón, causada por el reflujo de ácido estomacal hacia el esófago. La acidez frecuente que afecta la
calidad de vida sugiere el diagnóstico de enfermedad de reflujo ácido. Sólo tu doctor puede determinar si tienes la enfermedad de reflujo
ácido.
La endoscopia es una prueba de diagnóstico en la que el paciente debe tragar un delgado tubo flexible con una pequeña cámara, para que el doctor pueda
observar la capa interna del tracto gastrointestinal superior. Este procedimiento puede emplearse para detectar complicaciones relacionadas con la
enfermedad de reflujo ácido, tal como la condición llamada Esofagitis Erosiva (erosiones de la capa interna del esófago), y tomar pequeñas muestras
(biopsias) para someter a más análisis. Aquellos pacientes que tienen la enfermedad de reflujo ácido y presentan síntomas como dificultad o dolor al
tragar deberían ser considerados para una endoscopia. Los pacientes que no mejoran con el tratamiento también son candidatos para una endoscopia.
El factor principal es la comida. Los alimentos y las bebidas estimulan al estómago a una mayor producción de ácido, que puede subir hacia el esófago. En algunos pacientes, recostarse o tomar ciertas medicinas también puede empeorar el reflujo ácido.
Los alimentos muy condimentados no provocan la enfermedad de reflujo ácido, pero sí parecen empeorar los síntomas de la enfermedad en algunas personas. La comida (en general)
puede empeorar los síntomas de la enfermedad de reflujo ácido. Esto se debe a que la comida hace que el estómago se llene, lo cual provoca más relajaciones pasajeras del esfínter
esofágico inferior. Además, todas las comidas estimulan la producción de ácido estomacal para facilitar la digestión, y esto puede aumentar el reflujo hacia el esófago en personas
que tienen la enfermedad de reflujo ácido. Es de esperar que cualquier comida muy abundante provoque síntomas de acidez en algunas personas. Sin embargo, el mito de las comidas
muy condimentadas es tan persuasivo que las personas con la enfermedad de reflujo ácido suelen atribuir los síntomas a una comida muy condimentada (o grasosa). Con frecuencia se
recomienda a los pacientes que eviten ciertos alimentos, aunque no estén relacionados con los síntomas que tienen. De esta forma, muchas personas con enfermedad de reflujo ácido
siguen una dieta muy restringida o terminan atribuyendo sus síntomas al consumo indiscriminado de alimentos. Si evitar comidas muy condimentadas y otros consejos alimenticios
resultan de ayuda, mucho mejor. Pero de no ser así, las personas que tienen la enfermedad de reflujo ácido no deben pensar que están haciendo algo mal. Deben consultar con un
doctor la mejor manera de controlar la enfermedad.
Fumar no provoca la enfermedad de reflujo ácido, y hay pocos indicios de que la empeore significativamente. Sin embargo, la nicotina
es un factor de riesgo que genera relajación del Esfínter Esofágico Inferior (EEI, o LES por sus siglas en inglés) y puede provocar
mayor acidez. De cualquier forma, dejar de fumar es una buena idea.
Sí. Las medicinas que demoran la eliminación del ácido estomacal o que aumentan el retorno de ácido hacia el esófago pueden empeorar
la enfermedad de reflujo ácido. Si tienes, o crees tener, la enfermedad de reflujo ácido y necesitas tomar medicinas para tratar otras
afecciones, asegúrate de informar a tu doctor sobre todas las medicinas que estés tomando, ya sean de prescripción o de venta libre.
La enfermedad de reflujo ácido es causada por el ácido del estómago. Sin embargo, en algunos pacientes ciertos alimentos pueden desencadenar
síntomas. Recostarse luego de una comida, usar ropa ajustada e incluso hacer ciertos movimientos como inclinarse también pueden desencadenar
síntomas en algunos pacientes. Una buena forma de detectar estos "desencadenantes" es mantener un diario de los síntomas de la enfermedad de
reflujo ácido y apuntarlos cada vez que se presenten. Si los síntomas siguen un patrón y se presentan luego de ingerir ciertos alimentos o de
hacer ciertas actividades, se deberán evitar dichas comidas o actividades. Un diario también permite que el paciente siga disfrutando de las
comidas o actividades que no parecen desencadenar síntomas, de manera que su estilo de vida no se ve restringido innecesariamente. Las personas
deben analizar sus síntomas con el doctor, quien está capacitado para evaluar su estado y recomendar un plan de tratamiento apropiado.
Desafortunadamente, hasta el día de hoy no se ha encontrado una cura para la enfermedad de reflujo ácido.
En algunos casos, puede ser una enfermedad pasajera asociada a un factor específico agravante como el embarazo.
En esos casos, la enfermedad de reflujo ácido desaparecerá por sí misma cuando el embarazo haya finalizado.
En la mayoría de los casos, la enfermedad de reflujo ácido es una condición crónica. Sin embargo, puede
controlarse eficazmente con medicinas y un cambio de estilo de vida en casi todas las personas. En casos más
serios, la cirugía constituye una opción. La cirugía no cura el problema en sí. Lo que hace es cubrir parte
del estomago, alrededor de la base del esófago para evitar que el acido se regrese. Un doctor puede evaluar
el estado del paciente y recomendar un plan de tratamiento apropiado.